Pàgines

dijous, de maig 11, 2006

ESE SHOW LLAMADO ESPAÑA

COMIENZAN LOS "HIGHLIGHTS"

Esta semana asistimos a otro episodio de la rivalidad política entre los dos grandes partidos del país, PP y PSOE. Esta vez se trata de un asunto repetido, ya que ocurrió el año pasado, durante una manifestación en Madrid organizada por la AVT (Asociación de Víctimas del Terrorismo). A dicha manifestación acudieron el entonces ministro de defensa, José Bono, y la socialista vasca Rosa Díez. Se mezclaron con la multitud, y en un momento en concreto un grupo de exaltados empezaron a increpar al ministro y a la socialista. Ambos iban rodeados de guardaespaldas y de otras personas con más “seny”, sentido común, que pararon las intenciones de los exaltados. Las imágenes muestran a los dos políticos rodeados de personas, unas increpando y empujando, y otras protegiéndolos. A primera vista (salvo por un individuo portando una bandera de España, intentando que la punta de mastil se clavara en la cabeza del minijtro) parece que no hay ninguna agresión denunciable; más tarde, los propios guardaespaldas afirmaran que no notaron ninguna agresión hacie el ministro, aun reconociendo éste que le habían agredido y que hacía más de 30 años que no recibía golpes en manifestaciones.


Tras unos días de incertidumbre y acusaciones mútuas entre dirigentes populares y socialistas, se decide actuar: varios agentes reciben la orden de detener a dos personas posiblemente implicadas en el incidente de la manifestación, dos militantes del PP en concreto que se encontraban en la manifestación. En principio parece ser que algunos agentes se negaron a efectuar las detenciones, las cuales veían injustas y sin base. Los dos militantes del PP fueron detenidos y tras tomarles declaración, fueron puestos en libertad. Los policías que dieron la orden y la efectuaron fueron denunciados por corrupción y falsedad de documentos, y ha sido el día 8 de Mayo del 2006 cuando el juez ha dictado sentencia: a los tres imputados (un comisario, un inspector jefe y el agente que tomó declaración a los militantes) se les acusó de falsificación documental y de detención ilegal, entre otros, y entre los tres suman más de 13 años de condena carcelaria.

Sin ánimo de debatir sobre si hubo o no agresión (personalmente no veo ninguna agresión física, aunque hay intentos. La actitud de algunos manifestantes me parece eso sí, patética y descontrolada), me gustaría centrarme en lo que ha sido este “show” televisivo y político. Como nos tienen acostumbrados últimamente nuestros dos grandes partidos, el lanzamiento de acusaciones y de descalificaciones comenzó. Mientrastanto, el país entero se volvía a dividir. Las imágenes de la manifestación eran debatidas por todos, viendo cada persona una cosa diferente según su ideología… los de derechas por no ver no ven ni insultos, mientras que los de izquierdas ven empujones, insultos y puñetazos “subterráneos” al más puro estilo Talan Dujshebaev (a la hora de lanzar la pelota claro). El juicio se convierte en otro show televisivo, donde testigos y testigos pasan por el estrado, y donde los imputados crecen. Al final, el juez decreta una pena de 13 años para tres de los imputados, y el Partido Popular se lo restrega a los socialistas por la cara. Seguidamente, aceptando la sentencia del juez y diciendo que ellos (PSOE) no tuvieron nada que ver en la detención de los militantes populares, deciden recurrirla… vamos, que aquí nadie se entiende.


Pero hoy día 11 de Mayo del 2006, ha sucedido algo que confirma el título de este texto, un show vamos. En la sesión del Parlamento de hoy, donde se discutiría entre otros asuntos el envío de más tropas a Afganistán, ha sido expulsado un parlamentario por mal comportamiento… sí, es cierto, primera vez en la democracia.



Se trata del diputado del Partido Popular Vicente Martínez Pujalte, que pedía la dimisión del ahora ministro de defensa, J.Alonso, que por los días de la crisis de las detenciones era ministro del interior. La decisión de detener a los dos populares parece que fue dada desde las altas instancias del poder, por eso el PP implica directamente al exministro del interior y al delegado del gobierno en Madrid, que ya dimitió tras oir la sentencia judicial. El Partido Popular pide ahora que Alonso dimita por sus declaraciones y su intención de que alguien fuera detenido pro aquellos incidentes, por dignidad política tal como dice Zaplana.

El show de hoy comenzó con el turno de palabra del ministro de defensa; cuando se dirigía a hacer el discurso, el diputado popular gritó si le iba a detener y pidió su dimisión, interrumpiendo así al ministro. El presidente de la cámara Manuel Marín llamó la atención al diputado popular en varias ocasiones (hasta tres) y decidió expulsarle acogiéndose al reglamento de las Cortes. A esto, el diputado popular reaccionó negándose a abandonar la sala. Incluso Zaplana subió al estrado donde se encuentra el presidente de la cámara para hablar con él, pero nada hizo cambiar la decisión de Marín. Finalmente, Pujalte optó por abandonar el hemiciclo, con aplausos de sus compañeros de partido, gritos de “fascistas” y “libertad”, silbidos de los socialistas y una reverencia hacia Marín. Vamos, lo que se dice una sesión parlamentaria en toda regla.

Imaginándose la escena (de hecho está grabada)… por una parte el diputado popular haciendo gestos de esposados y gritando, deténme! Deténme!, el presidente de la sala llamando al orden, mientras los diputados socialistas gritan y silban la acción (ah por cierto, silbar silbaban los cuatro que habían de cada banda…), y acabando por la salida del diputado haciendo reverencias al estrado. Un show vamos! Ahhh y en la Asamblea de Madrid, sucedió hoy otro incidente similar ya que todos los señores y señoras congresistas del PP se levantaron y enseñaron unas esposas mientras jadeaban dimisión, y los diputados socialistas reían y la presidenta llamaba al orden. Hacía meses que no me reía tanto, es patético.

¿A quién representan estas personas? ¿Dónde estan más de la mitad de los diputados de la sala a la hora del discurso de un ministro sobre la política militar en Afganistán? (en la votación del Estatuto catalán había algunos senadores que al oir su nombre y decir sí al proyecto o no, se levantaban con un periódico en las manos; hasta hubo uno que se equivocó a la hora de votar…).¿Qué ejemplo dan a los ciudadanos? Desde hoy estas personas no tendrían que tener derecho a decirle a nadie como se ha de desarrollar con normalidad un debate. Creía haber visto lo máximo en cuanto a tensión política en las peleas multijugador del parlamento japonés, o en las facultades artísticas y dramatúrgicas de los diputados italianos…

Pero por otra parte es normal… el “tripartit” se ha roto así que… ¿como nos reiremos ahora de nuestra clase política? Todavía recuerdo ese sketch del programa de TV3 Minoria Absoluta (donde se imitan a diversas personalidades) el cual salía Pasqual Maragall en la Generalitat rodeado de sus colaboradores en una mesa, y diciendo: tengo una idea!” ,a lo que fue respondido por sus colaboradores con gritos de pánico, carreras y huidas por la ventana incluso…